El 'iceberg' de la financiación sindical: así se forran los sindicatos

Uno de los secretos mejor guardados desde el comienzo de la transición política ha sido la financiación de las organizaciones sindicales. Los sindicatos, tan dispuestos siempre a exigir transparencia a las empresas, a los organismos e instituciones, llevan más de 30 años ocultando sus finanzas, siendo así que la abrumadora mayor parte de los recursos que manejan procede del erario en la distintas administraciones.

El seguimiento sistemático de las cuentas no permite más que avizorar algunas cantidades, pero no es difícil asegurar su alto montante, si se tiene en cuenta que miles de municipios, 17 comunidades autónomas y la Administración Central son pródigos contribuyentes a estas organizaciones.

La complejidad organizativa de los sindicatos, con aparatos centrales y estructuras territoriales descentralizadas, superpuestas a las sectoriales, hace más complejo e imperseguible el objetivo de conocer una cifra, siquiera aproximada, del dinero que manejan.

La polémica representatividad

La clave de la financiación reside en el criterio de sindicato más representativo, una condición que se adquiere con el 10 por ciento del resultado electoral en las centrales de ámbito nacional. Es decir, Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO).

El Ministerio de Trabajo financia por una doble vía a las centrales sindicales. Una partida presupuestaria para 2010 (que es exactamente la misma que se aprobó para 2009), alcanza 15.798.500 euros, destinados a la financiación basada en la representatividad, según los resultados globales obtenidos en elecciones sindicales legalmente convocadas. Su destino es vago e indeterminado: actividades de carácter sindical.

Hay una segunda partida de los Presupuestos del Ministerio de Trabajo, también reproducida literalmente de 2009 al proyecto de 2010, por importe de 4.800790 euros, que se destina a compensación económica por participación de centrales sindicales y organizaciones empresariales en los órganos consultivos centrales y territoriales del Ministerio de Trabajo e Inmigración, de sus organismos autónomos y de las entidades gestoras de la Seguridad Social.

Hasta aquí nos movemos en el ámbito de la transparencia de los recursos, independientemente de la consideración que merezca esa dependencia de los impuestos. En adelante, comenzamos en las arenas movedizas de la financiación indirecta, a través de una trama de subvenciones y pagos en especie que todas las administraciones y otras instituciones pagan. Ese es el agujero negro.

Forma, que algo queda

La formación es la gran ubre que surte de dinero a los sindicatos y también a la patronal. En concepto de formación intersectorial, las dos centrales más grandes recibirán este año 21.083.110,63 euros y en la formación sectorializada el conjunto de los sindicatos percibirán 172.667.675,5 euros, de los que 83.461.408,7 euros corresponden a CCOO y 85.025.943 a UGT. Para el resto de sindicatos quedan otros 4.184.000 euros. Sumados los dos ámbitos, la formación reporta a UGT 95,55 millones de euros y a CCOO 94,01 millones de euros.

Fuente:
www.kaosenlared.net/noticia/iceberg-financiacion-sindical-asi-forran-sin...

Comentarios

Echarle la culpa a los sindicatos no es justo

Echarle la culpa a los sindicatos del tinglado que hay montado con la formación no me parece lo más acertado, porque la pasta la dan los gobiernos, e inflarse se inflan sobre todo academias de medio pelo que ni siquiera defenderían a un currante sindicado en apuros. Está interesante el artículo, pero creo que hay "enemigos" bastante más fieros que los sindicatos y que si la pasta se reparte mal no es precisamente por los sindis, que estarán algo vendidos, pero más vendido está el que está solo ante el peligro y ante "el capital". Al menos con el sindicado detrás se pueden defender derechos de trabajadores y atacar a las empresas que cometen abusos, despidos indebidos y sin pagar las indemnizaciones pertinentes... Como sé de algún caso del que se ha salido bien parado gracias a estar sindicado, pues... Sí, mejor todavía sería que a cada ciudadano por el hecho de serlo le asistiera un gabinete de abogados para defenderlo de las injusticias en el mundo laboral, pero como no es así, válgame el sindicato, con todos los peros, peras y cosas a cambiar y mejorar.
Pienso también en quienes trabajan para los sindicatos y en el "poder" que tiene para defender... pues sí: causas justas, y me temo que si esa gente fuera por libre no podría defender los casos que defiende, me imagino, porque ¿quién iba a pagar? En fin, que los sindicatoss no sólo tienen cosas malas y que es la patronal la que nos come por los pies, me parece a mí...

por que no?

mire usted el trabajador paga unos impuestos y bien pagados para que unos sindicatos nos defiendan y demuestren que estan ahi si ese organismo que es nuestro recurso no lo hace estamos desamparados yel problema es el de siempre caballero don dinero ... es muy a mi pesar en españa un sistema vendido e inutil para mi no digo que todos dentro de el lo sean pero la gran mayoria y muy a mi pesar lo es por que nos venden al mejor postor

RUBENS CHAVALIN

ESPAÑA con mayúscula chaval aprende a escribir primero y luego comentas lo que haga falta. Por cierto, no tienes ni idea de como funciona una empresa. Que fácil es ser trabajador en ocasiones, no asumir riesgos y hacer lo mínimo para que al final de mes te paguen.

El tinglado de la formación

Así regalan nuestro dinero el estado central y todas las comunidades autonómas, no sólo se forran los sindicatos, sino también la patronal y los llamados centros de formación que en realidad son centros de captación de subvenciones.

¿Cómo? Mediante la formación.

Cursos gratuitos para empleados, para desempleados, para mujeres,... por los que el centro de formación recibe una financiación desmesurada, cursos que no sirven sino para abultar curriculums en vano, porque son cursos que no se aprovechan ya que no se realiza un verdadero control sobre el aprendizaje de los alumnos, y esto es algo que ahora ya todos sabemos. Yo como empresario cuando me llega alguien con el curso de especialista en redes, seguridad en linux, ofimática, programación de páginas web,... no vale ni la pena ponerlo en el curriculum, sólo puede hablar mal de ti, y lo siento por aquellos que realmente se molestan en aprovechar el curso (si existen).

Que todo el mundo sepa el enorme tinglado que hay montado en torno a la financiación de la formación, consumiendo fondos autonómicos, estatales y europeos. Una formación que es de risa ya que su veradero fin es sacar dinero, no formar a la gente.